ANTORCHA DE TINTA Y LETRAS
Los
tiempos cambian. Y así mismo cambian los estilos, los pensamientos y
las ideas. Hoy iniciamos esta REVISTA LITERARIA, para el uso de todos
nosotros, poetas y escritores, que, siempre estamos buscando nuestros
sitios de preferencia, para exponer ideas, inspiraciones y sentimientos.
Y, por supuesto, para aprender algo nuevo cada día. Esta página es
tuya.
Te preguntarás ¿por qué ese nombre de ANTORCHA DE TINTA Y LETRAS? Te respondo.
Hace unos cuantos años, siendo yo estudiante de segundo
año de bachillerato en el Liceo Miguel Peña de Puerto Cabello
(Carabobo, Venezuela) ya me gustaba muchísimo escribir. Pero voy a
comenzar desde mis inicios. Recuerdo que en mi infancia, viviendo en
Caracas, antes de venir a vivir a Puerto Cabello, fui estudiante desde
el kínder y hasta el primer año en el Colegio de monjas españolas,
Nuestra Señora de El Pilar. Mi mejor amiga, desde siempre, era
una niña de mi edad, llamada María Jesús López, a quien por cariño le
decía Susy. Los padres de Susy, tenían una librería por los lados de la
Iglesia San Francisco, en Caracas. Esa librería se llamaba Ediciones
Aguilar. Y allí disfrutábamos, Susy y yo, entre libros y más libros. Sus
padres, que conocían mi gusto por los dichosos libros, y por la
escritura, un buen día me regalaron un pequeño multígrafo. Y yo me sentí
en la gloria. Compré los stenciles, y con la máquina de escribir de mi
padre, comencé el proyecto de elaborar un pequeño "periódico",
consistente de una página, escrita a ambos lados. En ese "periódico",
que llamé "El Reporter Tribulete, que en todas partes se mete",
escribía yo chistes, pequeños cuentos, y noticias de la urbanización
donde vivíamos en esa época. He de aclarar que ese nombre lo tomé de una
historieta de unos "tebeos" españoles (así se llaman en España, en
Venezuela se llamaban suplementos, hoy día reciben el nombre de comics),que
siempre nuestro padre nos compraba y que eran muy graciosos. Para
añadir a mi experiencia periodística, iba yo por los comercios y tiendas
de la urbanización caraqueña donde vivíamos, vendiendo mi pequeño
periódico a 0,25. Y la gente me lo compraba. Les parecía graciosa la
niña periodista. Así pues, decidí ampliar mi negocio, y les vendía
"propaganda". Por Bs. 5, incluía en mi periódico un bonito "comercial"
de su negocio. Debo aclarar que, desde que aprendí a leer a los 5 años,
siempre dije que quería ser periodista, y en uno de mis cumpleaños, si
mal no recuerdo, cumplía siete años, pedí a mi padre que me regalara un
libro titulado El Periodismo, libro de mil quinientas páginas y
en papel cebolla. Aún lo conservo. También antes de la experiencia del
periodiquito, yo escribía historietas ilustradas, con dibujitos. Eran
muy pequeñas, pero escritas con bastante imaginación. Con ésto quiero
explicar que mis orígenes de escribir y mostrar al mundo mi escritura
vienen de larga data. Así pues crecí con el gusanito de la lectura y la
escritura dentro de mi. En esa época, de mis inicios periodísticos,
tendría yo unos nueve o diez años aproximadamente.
Un
buen día mi padre, fue trasladado a trabajar a Puerto Cabello. Y
viajaba los martes a esa ciudad y regresaba los viernes a Caracas.
Pasando el tiempo y ante la incomodidad de viajar semanalmente en vuelos
aéreos a esa ciudad; tomando en cuenta que no había muchas autopistas
en esa época, y que las carreteras nacionales del país, eran sumamente
largas y peligrosas; así pues, un buen día, mi padre decidió que nos
mudaríamos a vivir a Puerto Cabello. Vinimos en unas vacaciones a
pasarlas en este puerto, y a mi madre le pareció horrible y feo, no
había hoteles. Tuvimos que pernoctar en el Hotel Los baños, que
realmente era feo. Al día siguiente mi padre buscó otro hotel y
pernoctamos en el Hotel La Riviera, que también era bastante feo. Hasta
que hablando aquí y allá, mi padre se enteró que acababan de inaugurar
un hotel junto al mar llamado el Hotel Cumboto, y allí nos fuimos. Todos
contentos y felices. Allí si pudimos disfrutar. Deliciosa piscina de
agua salada, a orillas del mar arenas blancas y cocotales. Aunque la
playa era algo peligrosa y no hicimos uso de ella, por el fuerte oleaje,
si podíamos divertirnos en la piscina.
Así se pasó el tiempo, días de Colegio con mi hermana
mayor, y mi hermana menor en casita. Era muy pequeña para ir a estudiar.
Al fin, mi padre consiguió una casa en Puerto Cabello, se terminó el
año escolar, y se planeó la mudanza para Puerto Cabello. Mi padre logró
inscribirnos en el Liceo Miguel Peña. Yo iba a estudiar el segundo año
de bachillerato. Había salido del primer año en el colegio de monjas,
con altas calificaciones. Siempre fuimos buenas estudiantes, tanto mi
hermana como yo, y obtuvimos premios de Excelencia en el colegio. Así
pues iba a estudiar en el liceo, junto a mi hermana mayor. Era una
novedad, estudiar en un liceo mixto. El Liceo estaba ubicado en el local
donde hoy día está la U.E. Juan José Flores, y se estaba construyendo
el nuevo local para el liceo, unas calles más adelante. Comenzaron mis
estudios de segundo año de bachillerato y es ahí cuando aparece
ANTORCHA.
Se me ocurrió la idea de iniciar un periódico mural. Lo había visto en
otras aulas, y en el colegio de monjas lo teníamos. Así que emprendí la
tarea, de hablar con los profesores guía para solicitar el permiso de
elaborar el periódico mural, al que decidí llamar ANTORCHA. Me pareció
adecuado, pues una antorcha sirve para iluminar áreas oscuras, y la idea
de ese periódico mural, era llevar iluminación e información de
nuestras materias de estudio, compartir chistes, poemas, dibujos, de los
compañeros que quisieran participar, y de esta manera mi idea prosperó y
gustó a todos los compañeros. Algunos participaban, otros no. Pero
siempre había algo que leer, y yo procuraba hacerlo agradable a la
vista. Así fueron los inicios de ANTORCHA. Hoy, recordando aquellos
tiempos y pensando en un buen nombre para esta revista literaria, se me
ocurrió recordar aquella lejana Antorcha, y hacer un pequeño
homenaje, a mis inicios como escritora. Espero este espacio tenga
acogida entre los lectores, que, de alguna manera, tengan el deseo de
escribir, bien sean poemas, o cuentos, y deseen ver sus obras expuestas
para ser aplaudidas y aprobadas.
Espero que esta introducción no se les haya hecho demasiado tediosa. Simplemente quise que tuvieran una visión de cómo soy, y de mi estilo.
Repito, este espacio es suyo, cualquier colaboración o escrito que
deseen publicar, pueden enviarlo a mi correo bucarenflor@hotmail.com
colocando en el Asunto: PARA ANTORCHA.
Bienvenidos.
María Inés Arrabal
Pueden encontrarme en la web como María Inés
Arrabal, y también como Princesmain, nombre que utilizo a veces en los
foros de poesía. De esa manera pueden leer mis poemas y cuentos.